Viaje
Era cuestión de principios; dudó al coger el móvil, lo metió en el bolsillo del pantalón y salió a la calle.
El viento arreciaba con fuerza, dejando los ojos lagrimosos y los pómulos fríos, paró un taxi y se refugió en el asiento de atrás .
- Por favor , a Atocha.
- ¿Cogemos la m30? A esta hora será lo más rápido.
- Vaya por donde quiera, dentro de media hora sale mi tren.
- No se preocupe. Se ha montado usted conuno de los mejores taxistas de Madrid.
Le sobraron 10 minutos antes de sentarse en el asiento 17c del coche 32 del AVE, sacó el móvil y volvió a acariciarlo como si de una lámpara maravillosa se tratara , pretendiendo que de un momento a otro apareciera un genio de su pantalla.
- Buenos días, tengo el 17 D
- Disculpe me he sentado en el suyo.
- Es que me gusta la ventanilla, así voy viendo el paisaje.
- No importa, yo ya lo tengo muy visto.
No le gustaba el asiento del pasillo, pero ya era tarde para cambiar, además mejor así, su compañero de viaje iría viendo el paisaje y no le molestaría en las 4 horas de viaje.
Extendió la bandeja del asiento y puso sobre ella su IPad, volvió a ojear inquieto el móvil , lo miró fijamente y cerró los ojos mientras lo metía en su maletín.
- ¿Negocios?
- Eh? Ah, sí, si .
- Yo por un asunto familiar.
- Mejor.
- No, no crea, nada más que problemas, no sabe usted lo extraño que se puede volver todo en un instante.
No lo podía creer, le había tocado el premio gordo, un “mudito profesional”. Pensó que le dedicaría diez minutos, se levantaría para ir al servicio, rompiendo el encanto de la conversación y se dormiría inmediatamente.
Al volver a su asiento el “mudito “ parecía tener los ojos cerrados y apoyaba su frente contra la ventanilla, respiróprofundamente y expulsó el aire aliviando la tensión acumulada de todo el día.
- Perdone, su teléfono ha estado sonando desde que usted se fue.
- Lo siento, pensaba que lo llevaba.
- Creo que debía ser algo importante, ha sido muy insistente.
- No se preocupe, ahora veré .
Saco con cierto nerviosismo el teléfono y al ver la llamada los músculos de su rostro, marcaban la desilusión.
- No era lo que esperaba?
- No esperaba nada.
- Puede, pero eso no es lo que dice su cuerpo.
- Es usted adivino?
- Ja, ja, no que va, solo soy un funcionario, que de vez en cuando va de uniforme.
- Es usted cartero?
- No, aunque en cierto momento de mi niñez, me sedujo la idea; es un trabajo más en contacto con la condición humana, soy inspector de policía.
Abrió los ojos de sorpresa y se sintió agobiado por su compañero de viaje.
- Y usted?
- Yo, yo.. Eh...si , me dedico a la venta, soy comercial de productos farmacéuticos.
Volvió a mirar el móvil, e intento no expresar ningún gesto que pudiera delatar su estado de ánimo a su acompañante.
- Perdone si le molesto, pero aveces los hechos nos superan y solo tenemos que esperar que pasen, no siempre suceden las cosas como pensamos.
- Usted cree?.., apenas nos conocemos y cree saber cuales son mis preocupaciones?, puede que sea policía pero mi vida no es ningún caso.
- Lo siento, pero las preocupaciones son siempre las mismas, no importa de dónde seas, ni de que nacionalidad, ni mucho menosg2dm de que religión , al final todos nos preocupamos por lo mismo.
No le quedó más remedio que sonreír, sabía que con tanto viaje tarde o temprano le tocaría un tipo así.
- Así que policia , ¿no?
- Para ser más exacto Inspector jefe de policía.
- Interesante. ¿Robos, desapariciones,droga?
- Exactamente homicidios, pero he de decirle que casi todo va ligado de una manera u otra, por ejemplo.
El acompañante guardo unos segundos de silencio queriendo atraer toda la atención; y prosiguió.
- no sólo se roban objetos, también se roban voluntades,deseos,sentimientos que al finaldesembocan en homicidios , una fatal solución para todo aquello que nos supera y nos doblega. El ser humano parece complejo pero después de tantos años en mi profesión , encuentras una pauta de comportamiento un patrón común que se repite y donde lo único que cambian son los sujetos.
- Sabe lo que le digo, que no me importa nada lo que pretenda el resto de la humanidad, mi meta consiste en conseguir aquello que me propongo, cueste lo que cueste, los sentimientos son cosas de débiles, si se puede conseguir, lo consigo,, da igual a quien le moleste,o a quien pise, si no lo hago yo lo hará otro, así que para que esperar más.
- Es usted un tipo duro, por un momento creí que usted sería distinto, me he equivocadoy lo siento. ¿Sabe? Esa llamada nunca llegará.
Se sintió sobrecogido por aquel tipo del 17D, ,¿qué sabría de él, porque habrían coincidido en el tren,? Se callo, lo miro con desprecio y cerró con discreción los ojos.
El AVE paro en Córdoba, y la megafonia del tren lo despertó, creía haber dormido minutos pero casi habríarecorrido más de la mitad del trayecto.
Su acompañante había desaparecido, algo que le parecíaimposible si que él se hubiera dado cuenta,pero ya no estaba, se sintió molesto porque desapareciera de esa manera sin despedirse, en definitiva su conversación y suargumentación eran pintorescas y absurdas.
Busco el móvil en el bolsillo,rebusco infructuosamente en su maletín; su móvil había desaparecido. Era del todo inaudito había estado viajando con un policía y le habían robado el móvil en sus propias narices, salvo que.. El policía se lo hubiera llevado,pero por qué, para que, nada tenía sentido. Recordó su última frase y entendió su significado, se había reído de el.
Al llegar a la estación María Zambrano de Málaga, dos policías de uniforme lo esperaban, le leyeron sus derecho y lo esposaron.
- ¿de qué se me acusa?
- Está usted arrestado por homicidio.
- Yo no he matado a nadie.
- Personas como usted matan a diario la esperanza.

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