Diego


Observo lo que me rodea desde mi ventana, por la que percibo las cosas. Desde que nací, la sociedad  me trata de manera distante, haciéndome ver una y otra vez mi diferencia. Es cierto, soy diferente; me cuesta tanto entender lo que veo, comprender el comportamiento de la gente que me rodea y expresarme de esa manera compleja con las que ellos se comunican, que solo cuando coloreo mis dibujos me siento útil. Mi madre es la persona que más quiero, ella es muy buena conmigo, nunca me deja solo, siempre está ahí, cuidando de mí. Creo que todo el mundo me quiere, pero me cuesta tanto decir lo que les quiero, que los miro y les sonrío con esta sonrisa mía,  sus caras se iluminan y a veces sus ojos brillan como diamantes. Mi abuelo estuvo mucho tiempo en cama y apenas me hablaba, nunca pude decirle que junto a él me sentía bien, aunque  apenas me entendió. Mi hermana es muy guapa, quizás tenga los ojos tristes y brillantes, pero nunca me dejaría . Estoy contento porque esta gordita y me ha dicho que voy a tener un sobrino, y eso me pone muy nervioso, tanto que mami, me coge de la mano y me acaricia la cabeza hasta que me tranquilizo, y llego a olvidar, porqué estaba nervioso. Mi padre también es muy bueno, solo él me trata casi como a un niño normal. Voy a cumplir veintinueve años y los niños de mi colegio van hacerme una fiesta, mi señorita me ha prometido un premio, pero yo solo sonrío, y repito palabras inconexas que mi cerebro es incapaz de unir, articular, solo me queda mirar y transmitir con mi mirada aquello que pienso.
Hay días que me duele mucho la cabeza, y un zumbido me castiga los sentidos, entonces,  ella deja que apoye mi cabeza sobre su hombro, queriendo en vano, absorber mi dolor; como si ya no sufriera bastante;
Muchos compañeros de mi cole, se han ido al cielo; dice mi seño, que a las personas como nosotros, tenemos que subir pronto  a dibujar nubes y estrellas ; pero yo no quiero ir al cielo, solo estar con mi madre, sé que ella me necesita.
Hoy he estado muy nervioso, mi seño ha cogido todos nuestros dibujos y lo ha puesto en una habitación grande, para que la gente los vea y los compre. Si vendo mi perro me dará mucha pena, pero con el dinero que saque lo daré a mama para ayudarle a comprar cosas para comer.
Dice mi Tío Manolo que mi perro se parece a un pez, pero él que sabe de peces, los peces no tienen patas.

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