La juventud empieza a los cincuenta
“La juventud empieza a los cincuenta”, quiero decir a los cincuenta años de edad.Está claro, que voy camino de ello, además por mucho que corro no parece que llegaré antes, aunque pensándolo bien nunca fue ese mi objetivo, creo que esta frase la he tenido que leer en una Agencia de viaje del Inserso, aunque también he podido leerla en algún programa electoral, que como bien dijo el “ viejo profesor” están para no cumplirlos. Sea como fuere, y tras convencerme que por muchas capsulas que eliminen los radicales libres, causante del envejecimiento ( o del cambio climático), esto no hay quién lo arregle, he decidido, convencerme que eso es así, que la juventud la tengo ahí, a la vuelta de la esquina, así pues me he marcado unos objetivos para este año muy juveniles, casi, casi, de chico de B.U.P. , o como se dice ahora, de eso, sí de eso, ya sabes, progresa adecuadamente con positivo, como la corriente, como iba diciendo primer objetivo juvenil, correr la Maratón de New York, easy, digo fácil, para un chaval como yo, así que me he puesto a entrenar, segundo objetivo juvenil, aprobar el A2 de Ingles, y allí estoy en mi Facultad de Filosofía , comiendo lunes y miércoles en el comedor como uno más de aquellos jóvenes y jovenas ( siempre fui muy considerado), e intentado que no se me olvide el escaso castellano que poseo, para pasar a hablar en un spanglish, puertorriqueño. Tercer objetivo: terminar en Marzo el curso de adaptación a grado, así que me veo otra vez con el flexo, y apuntes encima de la mesa, echando de menos aquellos programas nocturnos de gomaespuma. Los demás objetivos no viene a cuento decirlos ya que se mueven en otro campo diferente del pensamiento.
Y milagrosamente me miro al espejo y me digo, “más joven, parece que no estoy, pero más viejo tampoco, quizás con un poco mas de pelo, pero…no con más pelo seguro que me tocaba volver hacer la comunión de nuevo, así que quedémoslo como estamos, no vayamos a romper el saco.
¿Sabéis, compañer@s de quinta? La juventud está en nuestra mente, así que olvidaros del pelo, de las arrugas, de los dolores de espalda, de articulaciones, de…………. bueno de la bolsa de pastillas, no, esa siempre a mano, y salgamos a comernos el mundo, con poca sal y a ser posible con pan integral, que no sabe a na, pero estimula la peristalsis intestinal, dejando en nosotros una agradable sonrisa, todas las mañana.

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