Entradas

En su interior

Imagen
-Ya sabes que no me gusta que fumes en la cama. -Será lo único que no te gusta que haga en la cama. -Me voy -¿nos vemos mañana? -No..no puedo. -¿y eso? -Tengo cosas que hacer , tengo una cita. -Vas a conseguir que me cabree. Ella agacho la cabeza   y dejo de mirarse al espejo. -Mañana he quedado con tu marido para comer. -Eres un estúpido. -Me gusta que te enfades, te hacer ser más sexy. Ella cogió su bolso, y vio la caja de preservativos sin abrir, sobre la mesilla del dormitorio. - Tu si que eres sexy...... y rápido.Cualquier día voy a quedar con tu mujer para comer juntas, verás que   divertido. -Jeje no te atreverías, ¿además de que ibais a hablar? -De lo hijoputas que sois los hombres,y tu ego personal, por ejemplo. -Vas a conseguir que me ponga cachondo. Sonó un   portazo, El sonrió pensando que ya volvería Ella entró en el ascensor junto a   una mujer con un niño en brazos.   Miró al niño envuelto en mantilla y sus ojos brillaron como cristales a la luz ...

Mundo perdido

Imagen
Aquel mueble de madera rectangular albergaba el gran poder que ejercíamos sobre 11 figuras de madera, atravesadas en el costado por una barra de acero niquelada, mientras oímos una vez tras otra “Huracan” de Bob Dylan. Mi amigo Curro y yo nos conocíamos desde que teníamos 5 años, vivíamos en el mismo barrio, siempre fuimos al mismo colegio, nos sentábamos en la misma mesa y queríamos a las mismas niñas. Yo en la defensa y la portería y él en la media y la delantera, casi siempre ganábamos, salvo cuando alguna pareja de otros barrios llegaba y nos ganaba, acabando discutiendo entre nosotros para dilucidar de quién había sido la culpa. Por aquel tiempo queríamos cambiar el mundo, con nuestras camisas con el cuello vuelto y los jerséis con coderas, y el mundo nos cambió, incluso a algunos se los llevó por delante de una sobredosis o de una cirrosis años mas tarde. Recuerdo escribir una y mil veces la palabra “no” en folios, pupitres, paredes, en cualquier sitio, “NO”. De haber vivido en N...

Un trabajo pendiente.

Imagen
La humedad de la noche empapa su ropa y se mezcla con el sudor frio que produce el miedo. Su cuerpo abatido, la espalda encorvada, el aspecto desaliñado y ese dulce olor a ginebra. El viento apenas mueve débilmente su pelo sucio y desmarañado. El color del fracaso se refleja en los ojos, que se esconden en las profundas cuencas del   rostro, contra los que restriega sus dedos manchados de nicotina, intentando secar las últimas lágrimas de desesperanza.   La mirada perdida, la boca seca y su futuro a punto de rendirse. Sus grandes pies apenas mantienen el equilibrio sobre el alféizar. Las piernas le tiemblan y hace el último balance de su vida. El fracaso de su matrimonio, víctima de la rutina; el sexo con mujeres alquiladas, vestidas de carne desnuda, y el alcohol para olvidar que era un alcohólico. Sus padres ya   murieron, para sus hermanos él estaba muerto, sus hijos…sus hijos por los que moría a diario. Un sarcástico golpe de viento le empuja violentamente a la ...

Una muerte un tanto ....dura

Imagen
A veces me pregunto, porque tuvo que pasarme a mí, mientras una mosca revolotea impertinentemente por encima de mi cabeza. Se fue como siempre quiso mi madre que estuviera, con el ánimo subido, ¡Dios que berrinche más grande!, todavía recuerdo las fatigas que pasé intentando en balde, abrochar la bragueta de la mortaja, bien por mi nerviosismo,  porque la mortaja era el traje de novio, o por el tamaño que aquello había adquirido, fue un faena inútil, así que tuve que desistir, coloqué sus manos sobre su bajo vientre,  y sobre ellas, aquellas flores , tan olorosas, causantes de mi desgracia. La muerte de mi padre fue una fatalidad, sobre todo para mi, a él ya le quedaba poco, pero a mí me dejo, sin herencia y una condena y todo por un simple error. Las pastillas eran iguales, idénticas, quizás  un tono mas azul,  debí de imaginar que algo debía hacer mi padre con aquella colombiana que deslizaba en su cama, los miércoles día de descanso en el club de alterne, y mis pe...

Todos somos humanos

Imagen
Sentado sobre aquellos restos de electrodomésticos, sentí la humedad de mi ropa y como el frio empezaba a invadir mis huesos, el silencio era terriblemente sordo, roto por algún chapoteo en el agua, de cualquier ser en huida de su cruel destino, solo veía restos, nada completo solo restos de cosas, de sueños, de vidas, partes inconexas rotas destrozadas e inservibles, empezaba a oler la muerte, y pensé que la muerte paseaba por entre nosotros dejando su fuerte olor a desgracia. Mi boca estaba seca, apenas podía tragar saliva, mi cuerpo se negaba a ser depósito de más miserias y mis ojos, mis ojos se mantenían con ese orgullo de mi estirpe, no podían expresarse, solo deseaban casi con incredulidad ingenua que todo aquello no fuera más que una pesadilla. Sentí de pronto otro traqueteo de la tierra, pero ya me daba igual, todo me daba igual, un terremoto más, un tsunami más diez mil muertos más, todo era igual, mi familia ya se había ido con el primer trueno de tierra y allí me encontraba...

Mi tierra tan olvidada y tan sola

Imagen
Camino entre verde y plata de altos álamos que buscan el cielo, la luna refleja su luz pálida en la plata de sus hojas produciendo escalofríos de serenidad. Al fondo los viejos olivos testigos de amores, rencores y odios callan, cobijando nidos de tórtolas y esperanzas de campesino. Oigo la noche, silenciosa y me oigo a mí, me digo tantas cosas que no me entiendo, solo el sonido del agua al marchar al mar me hace callar, y lloro, lloro por amores perdidos, por soledades muertas, por los silencios rotos en llantos. Miro la luna y me enamora con su tenebrosa palidez miro  la luna y siento su muerte miro  la luna y me atemoriza su belleza, solo el viejo olivo, de mil años curtido me mira y sonríe. Mil años recibiendo luz y luna y me mira y sonríe, de mis miedos, de mis creencias, de mi corta vida. Quien fuera olivo para dar todos los años la sangre de la tierra, compasivamente, cariñosamente y seguir sonriendo, a corazones rotos por el olv...

¿tu de que vas?

Imagen
¿ tú de qué vas? . Lo veis, hay días que mejor, vivirlos en otra vida, cuando juzgados por nuestro karma nos veamos inmersos en una pecera, con la única preocupación, que las pompitas que suben, del fondo del cristal engañosamente, no emergen  al mismo ritmo de todos los días. Y como todos los días siento tu ausencia, una ausencia sin rostro, sin formas, solo tu ausencia, que viene y va como las marejadas, arrastrando soledades. Quizás queramos reencontradnos con nuestro karma y ver que nos depara, siempre pensaremos que será mejor que esto, sin apreciar que en cada pompa que sale del fondo de la pecera, lleva la llave de nuestra existencia. Como dice Aute “ que terriblemente absurdo es estar vivo…” y es que, como en las carreras de galgos necesitamos una liebre a la que perseguir, y ojo he dicho liebre, no otra cosa que puede hacernos sonreír  de una manera lujuriosa, y volviendo al absurdo, es a veces tan absurda la vida, la sociedad, el género humano, que tenemos que hacer ...